Cientos de habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara marcharon el domingo 23 de agosto desde el Parque de la Revolución hasta Plaza Liberación para exigir agua limpia, atención a la crisis de calidad del líquido y una alerta sanitaria ante la presunta presencia de contaminantes biológicos y químicos en el suministro del SIAPA.
La movilización concluyó con el Agua KK Festival, donde se realizaron talleres comunitarios, actividades informativas y acciones de denuncia sobre el agua que llega a distintos hogares de la metrópoli. Las organizaciones participantes también expresaron su rechazo a cualquier esquema de privatización del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado.
Denuncian agua turbia y con mal olor
Durante la jornada, los manifestantes señalaron que desde hace meses diversas colonias reciben agua turbia, con sedimentos y olores desagradables. También sostuvieron que estudios independientes, universitarios y revisiones de instancias oficiales han reportado indicios de bacterias como E. coli y metales pesados en muestras relacionadas con el suministro.
Los colectivos instalaron una muestra con recipientes de agua recolectada en distintas colonias para ilustrar los problemas de color, turbiedad y olor que, según sus denuncias, afectan a las familias del Área Metropolitana de Guadalajara. Entre sus exigencias estuvieron garantizar agua potable segura, atender las fuentes contaminantes y establecer un plan de emergencia para las zonas afectadas.
Rechazo a esquemas de participación privada
La protesta también se vinculó con el debate sobre el futuro financiero y operativo del SIAPA. Los participantes demandaron que el organismo permanezca bajo control público, con transparencia, participación social y vigilancia de comunidades, trabajadores, universidades y especialistas.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, informó en julio que algunas empresas estaban interesadas en invertir en el SIAPA mediante esquemas de construcción, mantenimiento, rehabilitación y operación. Los colectivos rechazaron esa posibilidad y plantearon como alternativa un modelo de gestión público-comunitaria.
Durante el mitin, el investigador Arturo Gleason pidió evitar que se otorgue un “cheque en blanco” al gobierno estatal y cuestionó el aumento de la inversión anunciada para atender la crisis hídrica, que pasó de una estimación inicial de 25 mil millones de pesos a poco más de 42 mil millones.
La movilización colocó nuevamente la calidad del agua, la respuesta de las autoridades y el modelo de administración del SIAPA en el centro del debate público en Jalisco.

