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Tormenta tropical Moke amenaza Hawái con lluvias intensas e inundaciones

La tormenta tropical Moke se ubicaba este domingo 23 de agosto de 2026 a unos 500 kilómetros al sur de Hilo, Hawái, y amenazaba con provocar lluvias intensas, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en la Isla Grande, una zona que aún enfrenta los daños ocasionados por el huracán Lala.

El Centro Nacional de Huracanes informó que Moke registraba vientos máximos sostenidos de aproximadamente 75 kilómetros por hora. Sin embargo, la principal amenaza para el archipiélago era la lluvia, especialmente en comunidades con carreteras, puentes, árboles y líneas eléctricas dañados.

Los pronósticos indicaban acumulados de hasta 25.4 centímetros de lluvia en la Isla Grande y hasta 38 centímetros en algunos puntos aislados. Estas precipitaciones podrían generar inundaciones y deslizamientos potencialmente mortales en las laderas de barlovento y del sureste, sobre todo en terrenos escarpados y áreas afectadas por Lala.

La Isla Grande concentra el mayor riesgo

Al igual que ocurrió con Lala, se esperaba que la Isla Grande recibiera el mayor impacto de Moke mientras el sistema avanzaba hacia el oeste, al sur de la cadena de islas. En el este de Maui se pronosticaban hasta 15.2 centímetros de lluvia, mientras que el resto del archipiélago podría recibir entre 2.5 y 5 centímetros.

La costa noreste de la Isla Grande había registrado un acumulado de aproximadamente 1.1 metros de lluvia durante el paso de Lala. Además, más de 6 mil 700 clientes, en su mayoría residentes de esa isla, permanecían sin electricidad.

Autoridades piden prepararse

El gobernador de Hawái, Josh Green, y otros funcionarios estatales exhortaron a la población a prepararse ante la llegada de nuevas lluvias. Entre las recomendaciones se incluyó reabastecer alimentos, medicinas y otros artículos esenciales, además de monitorear la evolución de la tormenta.

Hasta la mañana del domingo no había alertas ni avisos costeros vigentes. Aun así, las autoridades pidieron mantener la vigilancia debido a que las precipitaciones podrían agravar las condiciones en zonas golpeadas recientemente por inundaciones y daños estructurales.

“Definitivamente, hay tensión en el ambiente” ante la posibilidad de más lluvia en comunidades afectadas por inundaciones, señaló Tiffany Edwards Hunt, maestra en Keaau, en el este de la Isla Grande.

El paso de Moke ocurre después de que Lala dejara daños en distintas zonas de Hawái y dos muertes relacionadas con el huracán. Por ello, el riesgo se concentra no solo en la intensidad de la nueva tormenta, sino también en la vulnerabilidad de terrenos y comunidades que todavía se encuentran en proceso de recuperación.